sábado, diciembre 28, 2013

ROTOS TODOS LOS CABOS de Johnny Barbieri



La poesía de Johnny Barbieri, no es sólo, una arquitectura verbal bien construida, sino también un andamiaje de conocimiento y extensa información que configura todo su mundo poético. Johnny ha caminado una senda muy larga de muda soledad y silencio reflexivo con diez libros a cuestas, y en ese espacio transitorio ha sabido habitar la poesía de la manera más personal posible

La construcción de su mundo poético empezó hace veinte años con el poemario Branda y la Mesón de los Pandos, de propuesta metavanguardista, a él le seguirán, El libro azul, MAKA, Jugando a ser Dios, Carne de mi carne, La Virgen negra, Libro Hindú, Yo es otro y Corazón de abril. Todo un proceso que ha devenido en una complejización del discurso poético. No sólo ha experimentado la interioridad más extrema o la reflexión de ella, sino las múltiples formas de expresión no conceptual que la poesía puede permitir.

Rotos todos los cabos, pretende ser no sólo una típica antología poética personal, sino un poemario de actitud vital, que ha adquirido una significación nueva en este nuevo constructo. El viaje a la libertad de la palabra, a la intensa voz poética indetenible, que escapa de todo y a la vez se hace parte.

  

Leoncio Luque

martes, junio 18, 2013

LA MANO



La mano busca el espacio que ya no existe
Afuera mi padre clava cruces de madera sobre los árboles
inscripciones ininteligibles que nadie lee
El viento contonea las hojas a la puesta del sol
cipreses que han de morir porque ya no estás
Ayer el ciervo se dejó morir por veinte soles
y hoy está en el tintero latiendo para nosotros
por ti madre
para que la toques con tus manos de madre
y le hagas crecer un campo inmenso de hierba
                                       a su alrededor
para que corra libre hasta el fin
acaso permanece libre ante tus ojos
en esa forma que sólo tú conoces
La navaja que dio forma a este domingo de abril
de un tronco viejo hizo los caminos
                                  que ya hemos olvidado
formó una espalda para hacerla girar por años
hizo un ave que huyó en una huida rápida   fugaz   eterna
Mi madre en un rincón batiendo sus alas
y el minutero tortuoso que el tiempo no había borrado
sólo contenía su belleza girando en el aire
por siempre.

 

lunes, mayo 06, 2013

OJOS DE ABRIL




OJOS DE ABRIL

Mis ojos están viendo el final
ocupando el espacio que ya no existe
el mundo ahora es sólo una distancia entre dos rayas que
se alargan al infinito
dos trazos diagonales que están siendo visualizados por mis ojos  
neonatos ojos que ya no pueden fijarse a los tuyos
ojos llenos de dolor    ojos llenos de lágrimas cuando te miro 
                                                                   sobre una cama muerta
Es un espejo vacío y a través de ella me miras
un espejo roto   una puerta rota colgada de un clavo en la pared
un muñón de carne atravesado por una púa cancerosa
hojas secas recién caídas para que tú la vieras
ahora te los traigo aquí con mis manos también rotas
te traigo este reloj de arena fluyendo como el agua que se escapa
                                                                  de entre mis dedos
te traigo este desierto sin sol
este día de abril destrozado con mis manos
Esta vez mis ojos están colgados frente a ti para verte día y noche
detenidamente están fijos sobre los tuyos
como dos vértices que a los lejos se unen bajo un solo cuerpo
Hay luna afuera
hay una gran luna sobre el jardín que no es nuestro
una luna llena de sueños
una hermosa luna rota que nos hace sangrar. 

sábado, abril 27, 2013

Pampa de perros - 4


CELDAS
 
-4-

Si todos mirásemos al mismo tiempo esa oscuridad que nos ciega, que nos va acabando. Quizá la oscuridad sea menos penumbra y el fin sea menos indeseado. El cuerpo está allí, yaciente en ese ojal de muerte que parece contenerlo en el momento más vulnerable. Está allí a metros de corromperse, a segundo de hacerse podredumbre. Pero nadie está con él, sólo el largo pabellón y las miradas que desde cierta distancia van haciéndose a un lado para que la muerte no las toque. Acaso alguien que no sea su madre cruzaría aquella línea. Él sabe que no. Sabe que en medio de aquella infernal agonía nadie estaría a su lado. Alguna vez había imaginado estar tendido sobre una mata de rosas rojas después de haber caído del caballo, y Rita a su lado curando sus heridas, acariciándole el cabello, diciéndole tiernamente al oído que no podría vivir sin él. Ahora la oscuridad en su mayor espesor, ahora la soledad aglutinándose entorno a él. Sólo gritos, disparos que aún zumban embistiendo al que se le ponga en frente. Sólo el deseo, sólo el instinto de querer ponerse en pie y marcharse de allí para no volver más. El recinto parece estar moviéndose dejándote siempre en el centro, caminas y estás en el centro, tu cuerpo está tirado desangrándose  en el centro. Los gritos dan vueltas. La bala renegrida está en el centro mirándote a los ojos. Tú miras por aquella ventanita que da al patio, tu mirada se posa sobre un pajarillo negro, deseas como nunca ser él, aquel pájaro negro que ahora es gris, y que ha empezado a estirar sus alas para echar vuelo, estiras tus manos por las rejillas para que no se vaya. Quieres detenerlo abriendo tus dedos al máximo, gritas pero el pájaro no te escucha. Nadie te escucha. El pájaro está allí, en medio, desangrando.

martes, enero 08, 2013

Pampa de perros



 Pampa de perros, nos sumerge en esa deplorable exaltación de la candidez humana, donde las historias recurrentes, guardan algo de esa magia de lo cotidiano que no pierde su encanto a pesar de la abrupta y cruda realidad que aguarda a los personajes, así el mundo marginal de los recicladores, del abandono familiar y la violencia de la cárcel cobran vida en manos de un alarife de la palabra, Johnny Barbieri, un convencido de  las muchas respuestas que nos da la literatura.

Conocíamos ya a Johnny Barbieri como poeta, hoy lo conocemos también como narrador. Nos sorprendió su relato “Coloretes” (Ediciones Copé, 2007) y su libro de cuentos “La edad de oro” (Casa Barbieri editores, 2010), esta vez nos hace entrega, para sorprendernos aún más, de su primera novela Pampa de perros. La vida dura de un niño que, bajo las fauces de un mundo implacable, tiene que hacerse hombre en medio de una desesperanza que lo flagela. Ama y se equivoca como muchos, y cede al infortunio que, al parecer, lo había marcado desde un comienzo.

 
Pedro Perales