domingo, noviembre 15, 2009

VOCES DE LA PIEDRA NEGRA
( la poesía de Johnny Barbieri)

por: Jorge Palma


La poesía de Johnny Barbieri se me antoja como una piedra negra (no oscura), ya que la oscuridad, parienta directa de las tinieblas, está más vinculada con la muerte que con el misterio esencial.
Su poesía llega a nosotros con la gravedad del anuncio de una verdad última, como si fuera necesario (y lo es) prestar mucha atención a lo que se está diciendo, porque es casi seguro que no volverá a repetirse ese milagro.
En medio de esta inmensa confusión total que es el mundo actual, lograr que un libro de poesía haga detener nuestra marcha enloquecida, no es poca cosa, y si a eso le sumamos que, además de detener la marcha, esa poesía exige nuestra total atención, es algo para celebrar.
La poesía de Johnny Barbieri tiene, entre otras cualidades, la de contar una historia o varias, con ribetes de misterio, como si a través de los versos del poeta limeño hablaran sus antepasados, con la sabiduría incuestionable de un oráculo; una poesía portadora en si misma de un mensaje que atraviesa todas las edades, no sólo de su patria, sino del continente entero; con versos que se encadenan de forma notable con el anterior, y se complementan con el siguiente, en una especie de cadena de montaje de la más pura iluminación. Poesía de curiosa sonoridad, falsamente oscura. Me animaría a decir que la poesía de Johnny Barbieri tiene la luz necesaria y medida, para ser tomada como algo tan importante como un mensaje, algo de verdad revelada; como la voz que a través de un chamán se instala en los dominios del aire, y nos ayuda a interpretar mejor los signos del día.

© 2009, Jorge Palma – labrador@jorgepalma.com.uy

Johnny Barbieri(Perú) y Jorge Palma (Uruguay) leyendo en la UNEAC - La Habana-Cuba

martes, julio 21, 2009


POESIA Y VERDAD EN LA OBRA DE JOHNNY BARBIERI

Por: Alfredo Nicolás Lorenzo

El poeta avanza, se nos aproxima, nos asedia desde el mismo núcleo del misterio, de lo incognoscible, de su secreto tesoro, de su interior cantera grávida de ensueños y magia trae esos regalos, ese magnífico despojos de su espíritu que son los versos. Pocas veces vivencias de las más nobles que es dable gozar al amante de la poesía logramos escuchar en la propia voz del poeta la teoría de su arte, el desfile de sus normas, y su particular experiencia y sentir acerca de esa expresión suya hecha de amor y de fervor, Porque sólo tenemos para nuestro placer de seres perecederos aquella letra, aquella música que brota de su ánimo, de su creación, aquel perfume que parece perderse en los ámbitos de su aérea arquitectura.

Al escuchar en una tarde luminosa de Mayo acá en la Habana, en el marco del Festival Internacional de Poesía a Johnny Barbieri, poeta peruano de acento brizado de asombro y temblor, y enamorado del mundo; además identificado con el fresco de su coloquio, la esencia y el candor de su poesía exquisita, la fragilidad de la palabra de este poeta que alcanza en ocasiones la rotundidad del acero fino, va desgranado sus meditaciones en torno al hecho poético. Sus imágenes logran ofrecer la más justa y ceñida visión de su glosa a la propia obra, dando claror exposición didáctica a su plática aleccionadora. Sin adoptar posturas de domine, no se rodea de bruma para ser esotérico su mensaje, su charla abre senderos claros para su poesía nimbada de claridades.

El poeta halla de este modo la satisfacción de una fraternidad superior, de una comunicación espiritual de muy alta especie. Para Johnny Barbieri la poesía es tránsito, traslación, como el árbol cuando hunde sus raíces en la tierra y se eleva, se yergue y levanta sus ramas como brazos hacia el cielo; ese afán de altura, ese anheló de la luz y de lo desprendido es la sustancia de la poesía de este peruano.

Si en la tierra encuentra sustentáculo y apoyatura, en el poeta no puede permanecer, ya que queda como pegajoso amor en el campo. Por eso la poesía causa cambio en el, es una mutación que deja a los seres humanos en su primera condición: la poesía imprime su huella en ellos y los trasmuta y da un impulso que los levanta sobre el suelo.

De este índice primero derivan tres pautas para la poesía, una ha de ser móvil, no es estática, dos ese afán de remontar el vuelo ha de poner ante sí un exacto punto de llegada y por último, cancela sus aristas, purifica su expresión, aquí lata sus elementos en un constante deseo de pureza. A todos nos llega la poesía y la verdadera poesía encuentra asiento en todo corazón humano, yo confieso que los momentos de mayor satisfacción de Johnny Barbieri como poeta, como profesor, como amigo han sido aquellos en los cuales el ha podido observar la forma en que sus poemas se aposentan en los oyentes y en los lectores. Un sentimiento ecuménico, una filiación de comunidad se establece de esta manera entre el creador de poesía y los lectores ávidos de vinculaciones.

Nos quedan todas estas consideraciones en el campo teórico, meramente iconoclasta y mesiánico, Johnny Barbieri nos entrega con ademán y recato de cabal creación, algunos de sus poemas; nadie puede discrepar de esas nociones sobre el arte poético que el autor va desenvolviendo en el curso de su charla, cierta desavenencia cabría existir en otros conceptos suyos acerca de su escritura; porque a fin de cuentas la poesía esta más allá, o más acá de la creación o la expresión suprarreal que mira hacia fuera con cierta ubicuidad poética.

Quedará para siempre en la Literatura Peruana libros como Branda y la Mesón de los Pandos (1993), El libro Azul (1996), MAKA (1999), Jugando a ser Dios (2000), Carne de mi carne (2002), La Virgen Negra (2003), Libro Hindú (2005) y Yo es otro (2007); escrituras que le han dado un reconocimiento nacional e internacional a Johnny Barbieri, a veces he llegado a pensar como es que le va llegando este talento creador a este hombre, a esta personalidad humana, que lo sitúa entre los escritores más contemporáneos del siglo XXI.

Casa de las Américas, La habana 2 de Julio de 2009.

Johnny Barbieri y Alfredo Nicolás

Alfredo Nicolás Lorenzo, Camaguey (1964). Poeta, practica la narrativa y el ensayo. Es fundador de la revista Proposiciones de la desaparecida Fundación Pablo Milanes, ha colaborado en Alforja Poesía y La Voz de Coahuila (México). Actualmente se desempeña como docente, promotor cultural y coordinador de talleres. Es miembro del Taller Literario de la Fundación Nicolás Guillén; aparece en la Antología Sonetos de Amor y otros poemas, (Universidad Autónoma de Coahuila, México (2003) y también en la Revista Hispanoamericana de Literatura del Perú. Ha participado con relativo éxito en concursos internos universitarios de poesía; ha publicado también numerosos ensayos, artículos y material periodístico en su corta carrera literaria.

domingo, abril 26, 2009


Poema de Johnny Barbieri traducido al catalán por Pere Bessó


POEMA DE JOHNNY BARBIERI TRADUÏT AL CATALÀ PER PERE BESSÓ

CIGNE EN PRIMAVERA

També en primavera moren els cignes
i hi flotava mort un diumenge
en aqueix estany esclofollat pel vent
El meu cigne girava com les agulles del rellotge
distingí les seues ales trencades
el seu pit foradat per una bala que travessà el seu cor
Un tros d’estany s’havia coagulat cobert per la sang
del meu cigne trencat
les dones cridaven espaventades en veure’l desfet davall del sol
els gossos lladrugaven esglaiats pressentint la fi
tot el lloc quedà consternat en veure el cigne en una mort eterna
En primavera morí el meu bell cigne
hui és damunt d’un estany
estés amb el cor a la mà
petrificat davant de les mirades de tot el món


CISNE EN PRIMAVERA*

También en primavera mueren los cisnes
y allí flotaba muerto un domingo
en ese lago descascarado por el viento
Mi cisne giraba como las manecillas del reloj
distinguí sus alas rotas
su pecho perforado por una bala que atravesó su corazón
Un trozo de lago se había coagulado cubierto por la sangre
de mi cisne roto
las mujeres gritaban aterradas al verlo deshecho bajo el sol
los perros ladraban asustados presintiendo el fin
todo el lugar quedó consternado al ver al cisne en una muerte eterna
En primavera murió mi hermoso cisne
hoy está sobre un lago
tendido con el corazón en la mano
petrificado ante las miradas de todo el mundo

Yo lo lloro.


*Cisne en primavera es un poema basado en un texto de Charles Bukowski.

lunes, abril 14, 2008


COLORETES (Fragmento)*

Johnny Barbieri

Él le reprochó haberla dejado, mientras ella no pudo mirarle a los ojos, él quiso abofetearla, ella volteó la cabeza y miró hacia unas rocas, él la tomó del brazo y descargó con palabras toda su ira, ella lo dejó hablar, luego sin poder ver sus ojos le dijo que no había significado nada para ella. Ban -me dijeron- contó que ella rió casi a carcajadas y se burlaba en presencia del otro hombre. Eso lo mató. La tristeza le produjo una fuerte depresión, la depresión lo impulsó a beber, el alcohol le hizo recordarla como recuerdan los machos a sus hembras, no pudo soportarlo y entonces se mató. Se colgó como alguna vez colgó sus cuadros, esos sueños en aquella escuela para soñadores, recuerdo aquel reloj de pared que me regaló, yo lo colgué, recuerdo la corbata azul que le regalé y que nunca se puso, él lo dejó colgado en la percha. Yo no estuve con él y eso lo estoy sufriendo hasta hoy colgado de estas penas.
Ahora ya todos pueden saber a quien corresponden estos espectros que como auroras boreales están iluminando mis oleos, esta solidez de las formas están llenas de él, esta proyección de líneas están llenas de él, esta concreción de cromatismos como la noche que está cubriendo cada rincón con sus tonos oscuros están cargados de él. Yo sólo intenté pintar los diálogos que alguna vez tuvimos en el cuarto frente a cada una de nuestras angustias. Yo sólo busqué pintar el poco de amor que en una pensión de Lima me ofreció con sus dos manos abiertas tratando cuidadosamente de no derramar ni un poquito, como aquella copa llena de vino que solía ofrecerme para curar mis angustias. Yo sólo quise pintar sus ojos cargados de tanto amor para mí; pero sólo logré estas pinturas, plausibles para todos, pero pura autodestrucción para mí, como fue la vida de Banchi. Ahora que estoy muriendo quiero que eso quede muy claro. Mi arte fue el producto de mi más extrema desesperación, de mi más angustiante vacío…tengo ganas de comer una tarta de queso con mermelada, hace frío, René, cierra esas ventanas.


*Cuento finalista en la XIV bienal de cuento "Premio Copé 2006"

miércoles, abril 02, 2008


Antología mínima de YO ES OTRO (2007) de Johnny Barbieri

SEGUNDA MUERTE DE MARÍA[1]

40 AÑOS DESPUÉS
María volvió a besar los muros de sus calles intransitables
andar a pie confundida por las luces de los anuncios comerciales
llamar a Isaías por su nombre
aunque ya no haya ningún perro
que responda con sus ladridos ensordecedores
sólo una misma imagen dando vueltas en la habitación
ocultándose en un rincón del cuarto
María seguía siendo fea
y yo seguía clavado a su belleza intangible
acariciando su cuerpo infinito sus cabellos ondeados
sus manos que hacían los espacios perfectos
pero su edad se volvió una gran sombra
sus tardes se ataron a sus lágrimas
dentro de una pequeña cabaña solitaria
sola con mi recuerdo
y su inocencia perdida una noche de otoño
María se desnudaba ignorando las miradas del mundo
su cuerpo puro y cálido
su olor indeleble
y toda su tristeza áurea
permanecía intacta en mi memoria
en la imagen que dibujaban las cortinas
bajo este mar de sombras
La botella de leche en el mismo rincón
Isaías temblando solitario en una esquina
mi hijo envuelto en una sábana blanca
estaban allí
en ese silencio de la noche
en ese aullido de la soledad que lo abrazaba todo
María estaba muerta
mi hijo heredó su perfume
su gran melancolía
su perro miserable
yo la abracé llorando
pero su aliento de pobre no pudo más
ella murió
y yo morí con ella
Una noche como esta
María estaba de pie
pegado a la pared de la habitación
y sus calles inhabitables andaban por el cuarto
punzando aquellos años de felicidad
golpeando a la puerta que había decidido
no abrirla para que no huya Isaías
y su olor no se desvanezca con el olor de la mañana
y su recuerdo continúe grabado en los viejos papeles
Mi niño alcanzó los planetas
jugó con las estrellas
y escapó por la ventana
María instantáneamente
tomó su cuerpo
agarró su ropa
abrió la puerta y se alejó presurosa sin mirar para atrás
El cielo cayó a mis brazos
los años me hicieron viejo como un viejo árbol
y mi perro murió en su rincón de siempre
Hace años que ya la casa no es la misma
mi niño cuelga del cielo
y María está pintada en la pared de la habitación
con sus cabellos ondeados
su cuerpo infinito
y su tristeza áurea y definitiva como la mía.



Yo tenía un hijo[2] que también se llamaba Juan
Juan como mi abuelo paterno que construía casas de madera
para el verano
lo vi jugar alrededor de una mañana fría frente a la iglesia del sur
cerca al camino de hojalata por donde paseamos haciendo bulla
con nuestros pies
He golpeado los ataúdes hasta despertar a los muertos
mi hijo con su corbata en la mano se ha despertado al medio día
y en la oscuridad me ha llamado
Yo tenía un niño y no una niña que se llamaba Juan
que tocaba el piano frente al mar y jugaba con los peces
hasta romperlos
me llamaba mamá y no papá
Yo vi a mi hijo crecer hasta hacerse un oso
un gran oso grizzly que andaba por las calles
con sus tirantes rojos comiendo avellanas a medio día
lo vi circundando la iglesia que da al sur junto a otros osos como él
Subí también a tocar la campana pero alguien se lo había llevado
como a los frutos de este árbol que aún no he plantado
pero que yace a la puerta de mi casa para ser leño de este invierno
y nido de estas aves que vuelan a lo lejos muy cerca de mí
Yo tuve un hijo
un hijo pequeño como un gigante
que también se llamaba Juan.


MADRE[3]

Oh madre
que te has ido
Oh madre que te has ido para no volver jamás
Adiós
con tu vestido viejo y esa luna colgando en tu ventana
Adiós
con tu ventana alejada del sol en un hospital donde sólo viven los muertos
Adiós
con tu miedo a quedarte sola en casa
con tu amor a los pájaros que vuelan en zig zag
con tu amor a papavíctor que ahora descansa para siempre en un sofá
con tu amor a la sopa humeada
con tu amor a la muchedumbre cuando te rodea
en las procesiones
con tu amor a los hijos sentados en una mesa compartiendo
la cena de un día domingo
con tu amor a cristo en octubre
Oh madre
Adiós
con tus manos de ama de casa
con tus manos de campesina en un pueblo pequeño llamado
Santa Cruz de Laria
con tus manos de clase obrera construyendo sombreros para los ricos
con tus manos de amor para mi padre que muere a diario pensando en ti
con tus manos para parir sólo hijos varones
con tu corazón de trapo incendiado
Adiós
con tu ojos de hecatombe
con tus ojos de no tener un centavo
con tus ojos de haber roto los grilletes más insoportables
con tus ojos de india hambrienta en la plaza Huamanmarca
con tus ojos de niña meando en las rieles del tren macho
con tus ojos de no conocer a nadie
con tus ojos de haber perdido a tu hijo primogénito
con tus ojos de amor
con tu amor a caminar lento por toda la ciudad
con tu amor a los rebaños saliendo del redil
con tu amor a saltar las cercas para coger los frutos
con tu amor a lavar la ropa a la ribera del río
con tu amor a prender vela a los santos por las noches
con tu amor a bailar muliza en la fiesta de Santiago
con tu amor a mirar por la ventana que da al centro del Perú
con tu amor
con tu amor
con tu muerte llena de flores.


ELEGÍA ROTA[4]

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa
a mi abuela materna partida por un rayo a medio día
oigo su bastón que traquetea los peldaños
la puerta que se abre la abuela que entra hablando entre dientes
cosas que ya nadie entiende
De una puerta a morir hay poco espacio
recuerdo a tía Gloria tan tierna
ella murió una noche de invierno
tras una larga despedida sobre una cama inmensa llena de palomas
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa
al que nunca cerró los ojos
a la que escribía cartas en blanco
recuerdo a mi prima Techi asfixiada en un abrazo
suspendida en un suspiro
hundiéndose en cada reminiscencia que la hacía llorar
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa
a los que se fueron por unas horas
a tío Jacinto a papá Víctor a tía Antonia
y a mi madre sobre un montón de flores de neón
ante una puerta que sólo tuvo entrada
para que nadie se fuera jamás.


CISNE EN PRIMAVERA[5]

También en primavera mueren los cisnes
y allí flotaba muerto un domingo
en ese lago descascarado por el viento
Mi cisne giraba como las manecillas del reloj
distinguí sus alas rotas
su pecho perforado por una bala que atravesó su corazón
Un trozo de lago se había coagulado cubierto por la sangre
de mi cisne roto
las mujeres gritaban aterradas al verlo deshecho bajo el sol
los perros ladraban asustados presintiendo el fin
todo el lugar quedó consternado al ver al cisne en una muerte eterna
En primavera murió mi hermoso cisne
hoy está sobre un lago
tendido con el corazón en la mano
petrificado ante las miradas de todo el mundo

Yo lo lloro.


FIN[6]

Que me alquilen esta tumba blanqueada con cal
este cuadrado de relieves con blondas doradas de cemento
muy bajo tierra
para oír el vahído de mi cuerpo en la profundidad
el traquido del cajón comprimirse a mi alrededor
que me alquilen esta lámpara para alumbrar mis miedos
para ver la bellísima hondura de la muerte extenderse
en este rincón donde estoy a solas contando los años
con mis dedos muertos
Más abajo el abismo es azur haciéndose sólido
mis ojos apenas logran ver su espesura de fuego
su ardor inmensurable
necesito el tragaluz de la casa que nunca antes
había advertido que existiera
pero que ahora me hace falta
lo necesito para ver el amanecer
para intentar escabullirme de este frío bloque de mármol
Hay alguien arriba poniéndole flores a mis ojos
la luz me ciega
no puedo saber quien es
quizás sólo sean hojas secas cayendo
cubriendo esta bóveda oscura donde estoy clavado
a mi muerte para siempre.


[1] Segunda muerte de María, poema publicado en el poemario MAKA (Ediciones Noble Katerba, Lima, 1999) en base al poema Primera muerte de María de Jorge Eduardo Eielson.
[2] Texto rehecho a partir del poema Iglesia abandonada del poemario Poeta en Nueva York de Federico García Lorca. La imagen predeterminada del niño pertenece al poema Seis del libro Carne de mi carne (Ediciones Noble Katerba, Lima, 2002) dedicado a mi hijo Giordano.
[3] Madre, es un poema construido a partir del poema IV de Kaddish y otros poemas (Kaddish and other poems, 1961) de Allen Ginsberg.
[4] Elegía rota es un poema reconvertido a partir del poema Elegía interrumpida de Octavio Paz.
[5] Poema rehecho teniendo como base el poema de Charles Bukowski, Cisne de primavera.
[6] Reconversión del poema de Arthur Rimbaud, Infancia V del poemario Las Iluminaciones (Les Illuminations, 1874).

sábado, febrero 09, 2008

ENTREVISTA CON JOHNNY BARBIERI

Por: Rodolfo Ybarra


Johnny Barbieri es quizás –salvo mejor parecer– uno de los poetas peruanos más interesantes de los años noventa, pese a ello su prolífica obra ha carecido de una publicidad suficiente (¿acaso hacen falta los agentes literarios?) como para ser considerado dentro de antologías necesarias o en recuentos literarios, sobre todo los auspiciados por organismos dependientes del Estado y de ciertas revistas y periódicos que manejan a su modo los semáforos culturales y la conducción de una literatura que puede llamarse sin temor a error: literatura oficial u oficiosa.Barbieri ha venido todos estos años construyendo silenciosamente un universo donde la palabra no sólo es el ladrillo sino también el habitante, algunas veces más naturalista, con propensión al expresionismo en sus inicios (recuerdo esos versos de “La Mesón...” encabalgados y hasta cierto punto exclamativos, cuya retórica cuasi arreolana alcanzaba por ratos –por cierto, sin signos exclamativos– los despliegues órficos de Cortázar y cómo no Borges, y de ciertos reyes paganos del surrealismo: Breton, Saupault, Artaud); y otras en el exilio solipsista y la búsqueda de un lenguaje propio, que a la vez le sea impropio, como lo fue con “El Libro Azul” (Barbieri niega su filiación con Verástegui y lo “desaprueba” como alter ego) y ahora último “Yo, es otro”, donde los poemas existentes de otros creadores se reconstruyen y redigitan en una versión que a la vez que es nueva nunca deja de ser la misma, una suerte de piedra filosofal literaria donde se transmutan los logos y la creatio y el poeta (Dédalus en nuestra versión occidental) pasa a ser una suerte de alquimista o de esentia hermética., mezcla los “productos” (poiesis) o formas de la materia existentes, como lo hace el Hermes trimegistro en la versión de “Los Tres Iniciados” (o versión orientalizada), en lo que se ha llamado “El Kybalión”: “como es arriba así es abajo”, “las verdaderas verdades en realidad son medias verdades”, etc.La presenta entrevista conforma el inicio de una zaga de interviews que se irán conformando en función de un libro donde hablen directamente los protagonistas de una generación plural y, hasta cierto punto, ninguneada como lo fue –y lo sigue siendo, a pesar nuestro y del universo lector- la “generación de los noventa”, salvo por ahí algunos ensayos y la presencia mediática de dos o tres miembros con méritos propios.


1.-Tu poética, por lo menos la inicial, en lo que respecta a “Branda y la Mesón de Los Pandos” tiene una influencia “directa” de Arreola, Cortázar, Paz, Jarry, entre otros. ¿Cómo y con qué autores te reconoces como escritor?


JB. Influencia directa no lo creo. En “Branda y la Mesón de los Pandos” procuré, a la vez que romper con el lenguaje coloquial cargado de ideología que la generación anterior traía consigo, concretar un lenguaje propio basado en el hedonismo de la imagen, lo cual, creo, logré de alguna forma. Por entonces leía a Moro, Cortázar, al García Márquez de “El otoño del patriarca”, a Martín Adán, a Rimbaud, Paz, Eliot, Ginsberg, el Lorca de “Poeta en Nueva York”, entre otros, pero, sobre todo, con mis amigos de Noble Katerba compartimos experiencias diversas, oímos música trova, jazz, las canciones de Sui Generis (que nos las traía Manuel Cadenas), veíamos cine (Buñuel, Fellini, entre los preferidos) y compartimos harta bohemia. Algo o mucho de ello hay en el libro.


2.-En el caso de “El Libro Azul”, ¿cuáles y cómo son tus acercamientos al Verástegui de “Ética”?


JB. Ninguna. El primer libro que leí de Enrique fue “El motor del deseo” cuando estaba en la universidad. Ahí me hacen una fama a partir de la foto de la contraportada. De la comparación física pasan a una comparación de nuestros textos, que nunca existió. Inclusive leí algo que escribe Ildefonso sobre una supuesta total admiración mía a Enrique o algo así, me hizo reír mucho. Recién hace un par de años he leído “Monte de Goce”. En “El libro azul” me intereso por un trabajo con la poesía concreto visual a partir del estructuralismo, la poesía concreta brasileña (Augusto de Campos, Haroldo de Campos, Décio Pignatari), incluso la poesía semiótica. Pero como te habrás dado cuenta, sólo llego a una libertad dentro del plano textual y no fuera de ella (es mi deuda con dicha poesía que muy pronto la pienso saldar), aunque la intención final del poemario fue de transgresión, de abrir puertas; de allí que el libro se convierte en el inicio de mis otros libros.


3.- ¿Consideras que en Noble Katerba eres –digamos- la voz más empinada? ¿Qué opinión te merecen tus compañeros de ruta: Roxana Crisólogo, Leoncio Luque, Málaga, etc.?


JB. Bueno, eso no me corresponde decirlo a mí. Lo que sí creo es que en Noble Katerba, a diferencia de otros grupos, no hubo un jefe, todos de alguna u otra forma pusimos lo necesario para que el grupo saliera adelante. Claro, algunos nos hicimos más conocidos que otros, el caso de Roxana y yo, el porqué de ello no pretendo saberlo. Otros tuvieron menos suerte aunque personalmente creo que hacen muy buena poesía, me refiero a Manuel Cadenas, Alan Morales, Iván Segura. Los demás están andando a paso lento pero seguro; el caso de Leoncio (con tres libros publicados), Gonzalo (que ha incursionado muy bien en la narrativa), Raquel y Armando (en España ganando premios), Pedro (también en su trabajo de promotor), Rodrigo (en Argentina), etc.


4.- ¿En la actualidad existe realmente Noble Katerba o es un grupo “feliz” cuyo fin supremo es leerse los textos unos a otros, como ha ocurrido con otros grupos noventeros? ¿Por qué tendríamos que considerar a NK como un grupo importante dentro del proceso histórico literario en Perú?


JB. Noble Katerba como grupo ha ido quemando etapas. La primera llegó hasta finales del 94. Fue de pura efervescencia, bohemia al máximo y, sobre todo, la etapa en que participamos activamente todos sus integrantes (llegamos a ser 16 poetas). Luego hubo un receso muy singular. Yo me fui a estudiar a San Marcos, Leoncio se casó, Alan y Manuel se adentraron de lleno al periodismo, Iván fue a la Ricardo Palma a estudiar traducción, Roxana conocería a su futuro esposo con quien se iría más tarde a Finlandia, Rodrigo se fue a La Plata, Raquel y Armando a España. Cuando nos volvimos a reunir fue para publicar tres libros el año 96 bajo el sello de Noble Katerba Editores y desde entonces no hemos parado. Aunque ahora ya no estamos todos. Como grupo NK fue importante porque rompió no sólo con el lenguaje y los gestos retóricos de la generación anterior, sino también con la acepción de arte que promulgaban. Hicimos una poesía totalmente desprendida de un acento ideológico, rechazamos las poses, los clisés, los estereotipos, nos negamos a firmar manifiestos, promulgamos un culto a la libertad estética. De allí la importancia del grupo.


5.- ¿Crees que los años noventa fueron fructíferos para la poesía peruana?


JB. Por lo dicho anteriormente creo que sí. La poesía por casi más de dos décadas se había encajonado a un espíritu producto del mito de la lucha de clases, lo cual nuestra generación rompió. Crecimos bajo el mito de la libertad total sin restricciones. Nuestro espíritu de época nos condujo, dentro del soporte verbal, a escribir de la forma que más deseábamos hacerlo. Sin esa libertad, me parece, era imposible algo verdaderamente auténtico.


6.- ¿A quiénes considerarías en una antología que tenga que incluir a cinco nombres de los noventa?


JB. Dejando de lado a mis amigos de NK, he visto un trabajo interesante de ruptura y afirmación de esa libertad que te hablaba, en tus amigos Gonzalo Portals y Rafael Espinoza, también es bueno el trabajo de Lorenzo Helguero y Xavier Echarri (de quien sólo he leído un libro). Y considerando a una mujer pondría a Montserrat Álvarez por su “Zona Dark”.


7.-¿Cómo ves el panorama literario en el Perú; difusión, edición, facilidades para expresar una poética honesta, etc.?


JB. Para un poeta joven es realmente difícil el trabajo de edición si no cuentas con los recursos económicos necesarios y es doblemente difícil la difusión si previamente nos has fijado bien el engranaje de relaciones que es necesario tener. Muchas veces las puertas se cierran por falta de buenas amistades. He visto amigos tocar puertas miles de veces para lograr, luego de tanta insistencia, una notita insulsa. Al menos en ese aspecto yo no soy de tocar puertas ni mucho menos de insistir. Tengo la certeza de que al final lo bueno se impone. Aunque debido a la mezquindad, muchas veces esto tarda mucho.


8.- Estoy enterado de tu incursión en el campo narrativo, que es además una herramienta en tu poética. ¿Esto es un reflejo de un hastío del verso, una exploración animosa de tu escritura, una evolución, otro paso más, etc.? Explícanos, por favor.


JB. Paralelo a la poesía siempre me ha encantado leer narrativa. Aunque en poesía me he sentido más flexible, más cómodo, la narrativa lo había realizado sin ningún criterio sistemático, tanto es así que nunca llegaba a terminar ningún texto. Ahora ya lo hago, y es dos veces más placentero lograr un buen trabajo, ya que uno, moviéndose en un campo que –al parecer– no es el tuyo, es más propenso a resbalar y caer, de ahí que se disfruta más. Yo lo tomo como tal, porque la literatura, para todo escritor, debe provocar, antes que todo, placer al producirlo.


9.- Es fácil, perdona la expresión y el exabrupto, ser poeta con un sueldo de profesor en el Perú. ¿Hay una convivencia armónica en estas dos actividades? Creo saber la respuesta. Me gustaría tu opinión sincera.


JB. Claro que no. Lo poco que gano como profesor es para mantener a mi familia. Yo hago un esfuerzo extraordinario para poder publicar mis libros. Me ayuda ser muy sistemático en esto. Pero aclarando un poco las cosas te diré que el hecho de ser un poeta va más allá de cualquier relación de compatibilidad con el ingreso económico, la posición social, el ser feliz, el vivir en la miseria, el publicar libros, el quedar inédito, etc. Se es poeta y eso es todo.


10.- En tu último libro “Yo es Otro” encuentro un trabajo extrapoético, un rehacer o “rearmar” el texto poético, ¿esto es una evolución o un artificio ante la creatividad supina?


JB. Creo que el mayor logro de un auténtico creador es abrir puertas para que el quehacer poético encuentre nuevos caminos por donde andar y así sentir que la poesía está más viva que nunca. En mi libro “Yo es otro” planteo la reconversión del objeto, revivir textos que yacen muertos, esto desde una acepción de que el objetivo final del poema es producir placer al leerlo, es provocar catarsis en el lector. El texto poético tal cual un organismo vivo envejece y muere. Cuantas veces leemos textos que no nos provoca ni una pizca de placer al leerlos. Yo planteo la reconversión del poema, inyectarle vida a través de una nueva sensibilidad, de una nueva cosmovisión de moral y de arte. El producto como experiencia creativa es un objeto nuevo radiante en vitalidad y contemporaneidad. De esta forma se ha producido una nueva dicotomía, la del objeto único y el sujeto múltiple; logrando, con esto, la desacralización del poeta que a lo largo de los años se ha ufanado en sentirse un pequeño Dios, ahora es pasible a ser retomado, reconvertido, superado. El poema trasciende en la medida al proceso de reconversión que ha tenido. El siglo XXI nos exige ser nuevos hombres, encontrar nuevas formas de poetizar. La reconversión del objeto es sólo una puerta abierta, una nueva senda trazada en aquella búsqueda (en libertad) –iniciada con los poetas vanguardistas– de lo que Paz llamó el nuevo lenguaje, la verdadera forma de encontrar nuestro propio quehacer poético.


11.-De todos tus libros editados, ¿cuál te parece el más representativo? No nos fijemos en la opinión de los críticos o sucedáneos, me interesa tu versión.


JB. Creo que es El libro Azul, porque es el poemario que transgrede límites. Intento abrir puertas. Más allá de ser un poemario trabajado con intención estructural, da origen a mis demás poemarios. Está allí el inicio del poemario Jugando a ser Dios que a través de cierta ubicuidad poética rememora al hombre y al mundo en general, anuncio el trabajo dual mente-cuerpo basado en la simbología sexual derivada de algunos textos taoístas que es mi Libro Hindú y, sobre todo, doy inicio a mi poemario Yo es otro con la publicación de un poema reconverso titulado El cuerpo y el alma basado en un poema de Vicente Aleixandre y un poema que escribí para mi poemario MAKA.


12.- ¿Cuál es tu concepto sobre los premios literarios? Tu nombre se ha hecho habitué en algunos certámenes. ¿Se puede decir que hay honestidad o podemos plantear la duda?


JB. Mi desavenencia a participar en los premios literarios lo enterré a finales de los noventa cuando la necesidad de mantener a una familia fue más fuerte que cualquier exquisitez de artista. Hoy creo que ayudan mucho. No sólo en el aspecto económico, sino porque es una de las formas más adecuadas de hacerte un poco más conocido. Para decirlo de otro modo los premios son una especie de atajos en ese camino arduo que es llegar a la trascendencia. En el Perú el Copé y el Horacio (por citar los dos premios más importantes del medio) nos dan la convicción, debido a su convocatoria y tradición, de estar ante los premios con mayor credibilidad en el país. De los otros no puedo decir nada, lo único hay que confiar, quizás algún día nos llamen comunicándonos que hemos sido los ganadores.


13.- En cuanto a tu labor editorial: ¿Cuáles son las mayores dificultades que se tienen que enfrentar para sacar un libro? ¿No te parece –no sé cuál es la mecánica de Casa Barbieri– que el hecho que uno mismo tenga que pagar su edición resta credibilidad a una editorial?


JB. La mayor dificultad sigue siendo el aspecto económico. Si puedes montar una empresa editorial grande te puedes dar el lujo de publicar los títulos que quieras y hacer conocido al autor más intrascendente. Pero nuestra realidad es distinta. La primera experiencia que tuve frente a una empresa editorial fue cuando dirigí Ediciones Noble Katerba. Realmente fue un trabajo de hormiga publicar cada uno de nuestros títulos. Nosotros hacíamos el diagramado, el compaginado, el colado, el empastado, etc., de esa forma reducíamos casi a un 60% el costo de la publicación que era financiado por nosotros mismos. En la actualidad con Casa Barbieri Editores el trabajo es menos pesado, ya que hay experiencia de por medio y el trabajo duro lo hacen otros. Pero aún no nos podemos dar el lujo de publicar asumiendo en su totalidad los costos de la impresión; sigue siendo necesario que el autor cubra una buena parte de los costos de la edición.


14.- ¿Qué opinas sobre las nuevas poéticas y lo que se ha llamado “la generación del 2000”?


JB. Pienso que existe una ausencia teórica sobre la periodificación de las generaciones. No hay planteamientos sistemáticos en cuanto a rasgos estéticos, sentimientos, creencias, fe, gustos, deseos, incluso soporte psicológico –como plantea Francois Mentré–. Es necesario determinar límites, porque es absurdo en el 2007 seguir aceptando en el Perú, un sucederse en fila india cada diez años de una nueva generación. Esto es un trabajo que los críticos, sobre todo aquellos que se ufanan en considerarse los abanderados del canon literario en nuestro país, han dejado pasar. La nueva hornada de poetas que conocí a partir de la muestra de poesía joven que publicó Claroscuro en el 2006 con prólogo de Pablo Guevara me sorprendió, sobre todo las voces femeninas. Hay un par de ellas que me parecen muybuenas.


Publicado por RODOLFO YBARRA en 21:15
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viernes, enero 11, 2008

YO ES OTRO. Johnny Barbieri. (Casa barbieri edts. Lima, 2007, 40 pp)

Por: Carlos Valencia.

“El yo debe ser definido, pues, como la totalidad de catexias psicológicas existentes en un momento dado, siendo necesario distinguir en ellas una porción permanente y otra variable… El yo cambiante debe tender por fuerza a librarse de sus catexias por la vía de la satisfacción, no consigue hacerlo de otra manera, sino determinando la repetición de vivencias de dolor o de afectos, procesos que debe cumplir por la siguiente vía, que en términos generales se califica como de la inhibición”.
Sigmud Freud. Obras Completas Vol II
Orbis 1988


- SUMARIO
Yo es otro es un poemario frankenstein, que puede tratarse de un Ecce Homo de Nietzsche. Yo es otro es un poemario en donde se insertan poemas de Maka, Viajando a Nairobi y Carne de mi Carne, libros de poesía. No es precisamente una recopilación.
El autor pone nota de pie de página en cada poema, del como nació cada uno, recreados -dice Barbieri -entre los citados están: V. Aleixandre, J.E. Eielson, Alberti, Pizarnick, García Lorca, C. Vallejo, Octavio Paz, Södergran, Rilke, Bukowski, Kavafis, Mallarmé, Rimbaud, Bretón y letras de música de The Dors, Joan Baez.
No creo que exista una sola crítica literaria…existen muchas y que perturban ( I )

- LA CONSTANTE TEMÁTICA
Es la vida- enfermedad, vejez muerte, mortandad durante (sepelio) y después (inhumación), en destellos de luz, deslumbramiento, que enceguecen, y suprimen uno de los cinco sentidos, que ya es un paso hacia el fin. El poeta no se conmueve ante la muerte. De muchos padres que mueren a diario al buscar el sustento económico.
Se culmina el fin de hermosos sueños. Alcanza la muerte de otras personas y su mascota. Siempre cerca de la muerte esta la iluminación como el sol en un paciente hospitalizado.
Antítesis, oxímoron, oposición son las figuras más empleadas por Barbieri.
“Luz de la noche” “solo la oscuridad logró iluminarme aquella noche” (p.32)
Como cuando el exceso de luz obnubila y la luz deslumbrante causa ceguera.

“Subiendo con el ala/ multiplicada hacia la luz/ que cegó nuestros ojos” (p.22) ( II )
“yo sólo busco volver a la luz que esta más allá de mis ojos” (p.27)
“las ametralladoras han callado en oriente y hay más luz que de costumbre/ para iluminarte” (p.16)
“desde aquí construyo con mis manos la luz de la vida/ esta chispa de vida extendida hacia el norte en volutas masas de aire” (p.18) (III)


“Cantante nocturna”, “Oh Árbol” y “Madre” son poemas imprescindibles. En el poema POEMA, consiste en que el poema mata al autor, esa trama se lee en Niebla de Unamuno.

L A M O R T A N D A D
“Todos los ojos de la tierra/ para vernos más allá de la muerte” 38
“Para ver la bellísima hondura de la muerte extenderse/ en este rincón donde estoy a solas contando los años/ con mis dedos muertos” p.39
“Ella murió/ y yo morí con ella/ Una noche como esta (p.14)
“mientras las manos del maquillador cierran los ojos del muerto/ para que no turbe a nadie en este día” (p.16)
“Recuerdo a tía Gloria tan tierna/ ella murió una noche de invierno”30
“La que murió de su vestido azul está cantando otra vez/ el mismo soneto imbuido de muerte” (p.19)
“En este silencio de la noche/ en este aullido de la soledad que lo abraza todo/ María estaba muerta” (p.14)
“los años me hicieron viejo como un árbol/ y mi perro murió en su rincón de siempre” (p.15)

Figura Lit: Imposible.
“He golpeado los ataúdes hasta despertar a los muertos” p.20

- S E P E L I O:
“hay silencio después de este cajón gris/ de estas coronas de flores” (p.23)
“Tú abrirás esa puerta/ y me verías dormido/ sobre un lecho de mármol/ con flores frescas recién cortadas/ dormido dormido dormido” 29
“Adiós
con tu ventana alejada del sol en un hospital donde solo viven los muertos
Adiós” (p.24)

“Con tu amor
Con tu muerte llena de flores” (p.25)
“Prontos a morir
He visto a una mujer jugar a la ruleta rusa
Perder siempre” (p.31)

“Nuestra madre murió en el mar entre albatros
Hace cinco lustros que yo la busco” (p.32)
“Yo la escuchaba como un niño colgado cabeza abajo
Yo la buscaba entre la muchedumbre muerta” (p.32)
“Un árbol en blanco y negro
Y una muerte colgando como si fuese una rama quebrada” (p.31) (IV)
“Hoy recuerdo a los muertos de mi casa/ a los que se fueron por unas horas” (p.30) (V)
“Los cadáveres yacían regados en el suelo con una luz de vida/ en los ojos” (p.34)
“En primavera murió mi hermoso cisne” (p.35)

- L A I N H U M A C I O N

“Voz de ángel sobre mi tumba recién claveteada/ a un pedazo de suelo” (p.27)
“Quizás solo sean hojas secas cayendo/ cubriendo esta bóveda oscura donde estoy clavado a mi muerte para siempre” (p.40)

N o t a s.
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(I)“La crítica literaria es un género en sí mismo. Es decir, es parte de la literatura y hay textos de crítica que son mucho más perturbadores y profundos que las obras mismas” (del programa Vano Oficio Canal 7)
(II) La expansión del universo empezó hace 15,000 millones de años, a partir de una situación en la que toda la materia estaba en un estado altamente condensado. El término Big Bang (“gran explosión”) se utiliza para designar este suceso y la imagen que sugiere de un Universo formado por fragmentos arrojados desde un centro en explosión. Después de la explosión se formaron los planetas y sistemas (ver: TREFILS., James. El momento de la creación. Barcelona, Salvat, 1986, cap 1)

(III) Desde que Dios dijo “Hágase la luz”, desde ese momento… ‘dar a luz’ significa nacer. Barbieri persuade en el exceso de luz, cuando aumenta el pico de tensión de la descarga, eléctrica produce un cortocircuito y cese de energía.

(IV) Durante el inicio de la subversión aparecían colgados perros muertos en jirón de la unión. Hay más ejemplos de lo suspendido en el aire en sus versos.

Los poemas de Barbieri no tienen que ver con el yo poético colectivo de Borges: ver poema: Remordimientos por cualquier muerte. O el yo poético personal de Manuel González Prada. Poema: Mi muerte.


Bibliografía:
Kristeva Julia. Las enfermedades del alma. Madrid. Cátedra, 1995
Miguel Garnett. Escorpio. Aproximaciones a la creatividad literaria. Santo Oficio. Lima, 2007.
Miguel Gomes. Horas de Crítica. Santo Oficio. (142 p) Lima, 2002
Verástegui Enrique. ETICA IV Albus. Graf. Gabriela Lima 1995

domingo, diciembre 23, 2007

YO ES OTRO
Barbieri vs Barbieri


Por: Ronald Castillo Florián

Después de leer los poemarios de Johnny Barbieri integrante-fundador del grupo poético más importante de los 90 (Noble Katerba), confieso que en algunos poemas me he quedado con esa extraña sensación de querer más y en otros de no entender lo que me dice el poeta. Ese misterio poético es lo que me gusta de su poesía, que deja ese saborcillo casi casi indescifrable que al final el lector debe analizar y saborear por su cuenta.

Ahora Johnny bajo el sello editorial Casa Barbieri editores, ha publicado su último poemario: “YO ES OTRO”; título sugestivo, irreverente, retador de indudable recomendación y de lectura obligatoria. Lo interesante en estos poemas no es el hecho de ser poemas bien redactados o inspirados, sino que son poemas nacidos ya antes y que se volvieron a escribir después de sufrir –literalmente- una destrucción fatídica/bendita dando pie a un nuevo poema a similitud de los palimpsestos.

El poemario consta de apenas 40 páginas pero que en su contenido reta a la filosofía, teología y la misma consciencia, sin obviar claro, a la poesía. Leer los poemas conlleva a un acontecimiento mágico, sublime, catártico, es decir es un poemario fuerte, íntimo, y sobre todo, entendible; a diferencia de sus otros poemarios Yo es Otro es un libro escrito de manera sencilla tanto que se clava en lo más profundo del sentimiento (por ejemplo léase: Madre dijo que no demoraría, confieso que cada vez que leo este poema sufro de una emoción inefable). Aunque este logro poético no es extraño ni extraña a nadie, todos los que conocemos a Johnny sabemos de la mano de mago que hace el poema/ el poema que se agiganta en el tiempo y que toda su obra tiene actualidad, pero esto no es lo interesante del libro.

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Johnny lanza una propuesta desafiante que a más de un consagrado hará temblar, simplemente el poeta nos dice que hay poemas que se pueden destruir y hacer otro en base de éstos, así como lo hace él en su último libro, destruyendo –me gusta decirlo así- a poetas como: Vicente Aleixandre, Jorge Eduardo Eielson, Joan Baez, Rafael Alberti, Alejandra Pizarnik, Federico García Lorca, César Vallejo, Allen Ginsberg, César Moro, Carlos Oquendo de Amat, Octavio Paz, Edith Södergran, Jim Morrison, Rilke, Charles Bukowshi, Constantino Kavafis, Stéphane Mallarmé, André Bretón y Arthur Rimbaud. Hasta ahí lo de Johnny es osado pero tenemos acaso la autoridad suficiente para hacer ello, en todo caso, ¿quién debe reconstruir los poemas, un simple lector o un lector/poeta/consagrado? y ¿en qué medida se reconstruye sin caer en la copia, quién rige esto?

El título del poemario es ya una osadía, atreverse a decir que Yo es Otro rompe con el principio de identidad propuesta por Aristóteles, si sabemos que A=A cómo Barbieri puede decir que A=-A:A (A es igual a no A pero es A) si Aristóteles estuviera vivo no sé que diría. Sabemos, también, que Yo es un pronombre personal que corresponde a la primera persona del singular y Otro está lejos de ser primera persona pudiéndose entender como segunda o tercera persona, pero decir Yo soy Otro nos envuelve en un conflicto cognitivo que es preciso entender con urgencia.

El Otro es un término empleado en filosofía y en psicología para designar a la persona humana en tanto que ella es consciente de sí misma y objeto del pensamiento, porque esta persona Yo se reconoce a partir del Otro ubicándose en su lugar contextual, sin ser nunca al mismo tiempo ambas partes. El yo es yo y el otro es el otro y nunca el Yo es el Otro, el título nos reta a pensar el por qué del atrevimiento del poeta. Aunque el yo también puede ser otro cuando éste renuncia a ser yo, y no al mismo tiempo.

Para Lacan el Otro es al mismo tiempo el prójimo (cada otro sujeto por separado) y todo el conjunto de sujetos que constituyen a la cultura y la sociedad desde el origen de la humanidad. Por eso se entiende aquí que la alteridad como concepto filosófico, también se ve como el descubrimiento que el “yo” hace del “otro”.

El Yo y el Otro tanto como concepto filosófico han sido especialmente considerado por Sartre y por Merleau-Ponty, esto es, dentro del ámbito del existencialismo con mucho de fenomenología. La opinión sartreana respecto al Otro más conocida es aquella según la cual el Otro (el "prójimo") es alienante en tanto que es un objeto que a su vez objeta y objetiviza al ego; esto se resume en la frase sartreana: El infierno es la mirada del otro.

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En el corpus del poemario, el poeta nos introduce a la lectura con una anotación a manera de prólogo para darnos a entender su intencionalidad y no quedar varados en el limbo. Citando a Bakunín “destruir es crear” empieza a ilustrarnos su método y su “locura”, donde nos cuenta su experiencia siendo él mismo su testigo de como el poema se desdobla o destruye delante de él y pasa a ser otro siendo el mismo cuyo único objeto, como dice Barbieri “ …este nuevo objeto retórico tiene un solo fin, la de servir al placer, la de producir catarsis, materializado principalmente a través del culto al hedonismo de la imagen…”

Esta propuesta vanguardista de Johnny Barbieri es sin duda especial porque nos va a permitir a los simples lectores a partir de poemas perfectos o semi perfectos añadir nuestro carácter e incluso a reconvertirlo en algo que nos interpele con profundidad. No sé si lo de Barbieri es que todos seamos osados o simplemente un grupo, pero el solo hecho de postular este proyecto hace que los que leemos poesía nos sentemos junto a los grandes poetas dialoguemos con ellos y les expresemos nuestras opiniones de cómo nos gustaría el rumbo del poema. Estos grandes poetas, que descansan en su gloria no se sentirán humillados, ni mucho menos transgredidos por esta propuesta sino más bien entendidos porque sus poemas no solo estarán al alcance de grandes claustros cognitivos sino en la sencillez del pueblo lo interpretara de acuerdo a su contexto.

En Barbieri vs Barbieri sin duda el ganador es Barbieri.

domingo, noviembre 25, 2007

Sobre ese otro Barbieri
(Algunas reflexiones sobre: “Yo es otro”)


Por: Pedro E. Perales García

El alter ego, el otro yo, la otra entidad que se manifiesta abiertamente, que asume la personalidad, que se corporiza en un ente que siente, vocifera, prevarica y que sin embargo habla en medio del desierto. Una voz ficcional, que tiene la suficiente permanencia y locuacidad para expandir múltiples pasiones, múltiples decires, múltiples espacios abiertos. Proyecciones iridiscente de un Pathos no mediático, no convencional.
¿Qué inescrutables sensaciones jalonan esta mitificación del espíritu?, solo su canal natural (la mano del mago)- interpretación simbólica de una herramienta del destino- pueda quizás comprender parte de ese jeroglífico de sobresaltos y verdades a quemarropa. “Yo es otro”, de Johnny Barbieri nos habla desde esa infinidad finita del quehacer humano, desde ese pródigo alambique de delirios y creencias que se hacen pétreas por el sólo hecho de nombrarlas.
Barbieri, a modo de un hontanar deja fluir una retórica de las cosas, en donde explica teóricamente el fluir donde surgen sus afectos y escarceos líricos. Resulta paradójico resaltar el “proceso de envejecimiento de los textos” que lleva según lo señala a la muerte de los mismos y a la infame y abrupta desaparición del Yo poeta. En esta aparente contradicción, en donde la catarsis se realiza al materializarse el culto al hedonismo de la imagen. La fuente de retroalimentación parece ser Arthur Rimbaud. Sus poemas tiene el armazón inicial de lectura de autores predilectos o negados por la impronta de su exégesis retórica. “Yo es otro”, recoge poemas de libros anteriores, y los matiza con poemas sentidos a las madres simbólicas. A esas madres reales que se difuminan etéreas en ese afán de romper los eternos cordones umbilicales que arrastran un sedimento de reflexión filosófica, que trasciende la propia personalidad de los imponderables.
Cabe resaltar “Segunda muerte de María”, donde desmitifica la imagen poética del poema “Primera muerte de María” de Eielson. El poeta destruye el poema y la imagen creada alrededor del halo de la historia y como su proyecto inicial: Destruye para construir.
Imagen múltiple, en donde los hondos rincones del mundo de Barbieri se subvierten con la imagen ideal retratada por el símbolo bíblico: “La botella de leche en el mismo rincón / Isaías temblando solitario en una esquina / mi hijo envuelto en una sabana blanca”. El libro a la vez sugiere una pertinencia o encono a la precisión del dato, e ahí las citas y la rigurosidad explicita como queriendo aprehender su propia vitalidad, unimismar la poesía por sí misma. Gran batalla la que libra Barbieri en la consumación y deificación de un “yo poético”.

miércoles, octubre 17, 2007

YO ES OTRO
CÓMO REINVENTAR POESÍA


Por: Roxana Crisólogo

Hablar de la obra poética de Johnny Barbieri hace ineludible refererise a Noble Katerba (NK) grupo literario que él fundara junto con otros poetas de la Universidad Nacional Federico Villarreal, una noche oscura de 1990. Noche oscura de apagón, coches bomba y salones vacíos que obligaban a echarse a caminar por la bulliciosa avenida Colmena o a sumergirse en la acogedora calidez de alguno de los bares que rodeaban la universidad. NK surgió en un escenario universitario hostil y fue fiel reflejo de una época donde la violencia excesiva te obligaba a callar e ensimismarte. Las grandes definiciones no sólo literarias sino políticas así como los manifiestos y posicionamientos como grupo las dejaríamos para después. Mientras tanto los poetas iban a construirse un cuarto propio. Escritura como muro de contención, como búsqueda de placer en sí mismo y felicidad, como goce de imagen y pared que separe y a la vez proteja del mundo.

Fue en una de esas noches oscuras de 1993, en la que Johnny sacó a la luz su primer poemario. Branda y la Mesón de los Pandos, libro de corte surrealista, de pulsaciones alimentadas por una vitalidad sorprendente, poco o nada tenía que ver con un escenario ensombrecido por el pesimismo y el miedo, el Perú de inicios de los 90. Johnny se convirtió en el primer integrante del grupo en publicar. Desde entonces, nos ha entregado 9 libros. Lo que lo convierte en uno de los poetas más prolíficos y constantes de su generación.

Desde El libro Azul (1996) su segunda entrega y los que le siguieron: Maka (1999), Jugando a ser dios (2000), Carne de mi carne (2002), La virgen negra (2003), Libro Hindú (2005) y Viajando a Nairobi (que obtuvo el premio Horacio en el 2003) publicado en el 2006, la vocación de Johnny como creador de un universo poético más que de libros individuales ha consolidado una de las propuestas más originales vistas en la literatura peruana última.
Libro tras otro ha conseguido mantener la coherencia de un lenguaje como mecanismo de producción de placer, sonido y melodía. Línea vanguardista y experimental en la que la palabra parece desbordarse gracias a una corriente de fuerza arrolladora y que deja fluir la imaginación.

Si bien el juego de acumulación de imágenes, al cual Johnny recurre en ciertos pasajes de sus poemas, así como el carácter hermético de las mismas, podrían parecer excesivos, esto no es más que un riesgo al que se somete el autor y que a su vez responde a un objetivo lúdico. Una lectura continuada y total de este flujo de imágenes que rítmicamente se suceden unas a otras no busca otra cosa que invitarnos a un viaje por la sensorialidad del autor o provocarnos un viaje personal, un trance sujeto a un sinnúmero de significancias. Esta es una característica imprescindible en toda su obra que se presenta como una partitura musical.

En su último libro Yo es otro, Johnny se propone redondear una propuesta aún más arriesgada y que ha coexistido de manera transversal en sus 7 últimos poemarios. Yo es otro es un libro que resulta particularmente difícil comentarlo sin dialogar con los poemarios, del mismo autor, que le anteceden así como con ciertos poemas que forman parte de la tradición literaria universal. Como su nombre lo sugiere, el autor del poemario es deliberadamente un ser anónimo, un otro, sin nombre. Aquí el nombre / la autoría deja de ser relevante y pasa a ser mera referencia.
Yo es otro, es una propuesta de cómo hacer poesía y a su vez de cómo destruirla. Al intervenir poemas que forman parte de la inmaculada tradición literaria universal, Johnny afirma la temporalidad de la obra poética, la cual a su criterio es susceptible de ser retomada para reinventarla, destruirla y por qué no superarla.
De esta manera nos encontramos con un conjunto de 20 textos, todos recreaciones de poemas de autores de la talla de César Vallejo, Eduardo Eielson, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Arthur Rimbaud, Alejandra Pizarnick, por citar solo unos nombres.
La inclusión de pie de páginas al finalizar cada poema (o versión del mismo) viene a darnos pistas del poema de origen, nombre del autor y del poema, número de versiones que corresponden al poema y las veces que éstas han sido publicadas en otros libros de Johnny. Pistas que nos serán de utilidad para seguirle el trayecto a los poemas que conforman el libro y que a su vez dejan una puerta abierta para los textos que vendrán.

Pues fiel a la lógica de Johnny, una se arriesga a afirmar que las versiones de los poemas que aparecen en Yo es otro puede que no sean la última versión / recreación del autor.
Yo es otro, en este sentido, no es un libro terminado pues obedece a un ambicioso proyecto que va desarrollándose como un proceso de evolución interna de la obra, en cada uno de los libros publicados por él y que obliga a una lectura de todos. Impone la necesidad de seguirles el rastro.
Muchas veces si decimos que la impresión que queda después de terminar de leer un libro es que éste no ha concluido, tiene una connotación negativa, en el caso de Yo es otro esta afirmación adquiere un horizonte totalmente distinto. Es verdad, los poemas podrían no llamarse versiones finales sino puertas abiertas a corredores sin fin.
Este proceso de corrección infinita llevado al extremo por parte del autor no sólo propone la destrucción del sujeto poético único y su reemplazo por uno múltiple, sino que apunta a la desacralización del sobrestimado Yo poeta. El producto es un poema en permanente construcción, poema como espacio abierto que puede o no puede ser retomado e intervenido no sólo por Johnny sino por algún otro poeta o lector que acepte la aventura, el reto.
Después de leer este excelente último poemario de Johnny Barbieri, queda la curiosidad de lo que vendrá, qué otros tejidos será capaz de urdir con tal maestría el autor? por lo pronto lo más recomendable es volver a sus libros anteriores, diría, imprescindible. Caeremos en las redes del autor formaremos parte de este círculo interminable, de esta fuente inagotable que es la creación.